
“El diablo está en los detalles”: el peronismo platense, fuego contra fuego

“El diablo está en los detalles”, reza un refrán popular, que aplica justamente a lo que puertas adentro se está ventilando en las vertientes internas que confluyen en la expresión máxima: peronismo.
El reciente anuncio del concejal y presidente del bloque oficialista Fuerza Patria, Pablo Elías, relacionado al nacimiento del nuevo frente político denominado “Germán Abdala”, despertó las especulaciones y análisis de todo tipo.
Uno de los primeros análisis estuvo relacionado a su pertenencia: Elías llegó al Concejo Deliberante como un fiel representante de la agrupación La Cámpora, el espacio que lidera el diputado nacional Máximo Kirchner que en nuestra ciudad tiene entre sus principales exponentes a la presidenta del Instituto Cultural bonaerense, Florencia Saintout; y al diputado bonaerense y presidente del Partido Justicialista de La Plata, Ariel Archanco.
Cada vez más alejado (muchos dicen, ignorado) del camporismo, Elías fue ganando confianza dentro del alakismo, hecho que le valió ciertas “devoluciones de gentilezas” por parte del propio jefe comunal y de sus colaboradores en el gabinete. Entre esos favores, se encuentra, por ejemplo, la facilitación de estructuras comunales para la realización de actividades organizadas por su equipo de trabajo territorial.
“Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”: eso es lo que sucedió entre el presidente del bloque de Fuerza Patria (antes, Unión por la Patria) y La Cámpora: la relación se desgastó y entonces el concejal decidió conformar su nuevo espacio, lo que a su vez dejó nuevamente al descubierto la fuerte interna entre el gobernador Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Como se sabe, el intendente Alak jugó todas sus fichas al proyecto político del mandamás en la Gobernación.
Pero lo que se puede ver como un movimiento del alakismo para sacarle un alfil clave al camporismo, por ser el que sigue en la línea sucesoria de Julio Alak, también tiene otra lectura dado el nombre elegido por el nuevo espacio.
Antes de llegar al Congreso de la Nación, Germán Abdala fue un destacado dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). En ese gremio militó codo a codo con los dirigentes Víctor De Gennaro y Claudio Lozano.
Una vez sentado en su banca en representación del justicialismo, junto a otros siete diputados nacionales (entre otras figuras destacadas, estaba la de Carlos “Chacho” Álvarez, quien luego sería vicepresidente de Fernando de la Rúa), en enero de 1990 rompió el bloque peronista en la Cámara de Diputados de la Nación para armar el “Grupo de los 8”, en rechazo a las políticas llevadas adelante por el entonces presidente Carlos Menem.
Las principales razones de la ruptura fueron los indultos presidenciales a jefes militares condenados por sus acciones criminales durante la última dictadura cívico-militar y a oficiales "carapintadas", el denominado giro al conservadurismo social y el liberalismo económico que experimentó el gobierno de Carlos Menem con la incorporación de Álvaro Alsogaray, las privatizaciones de empresas públicas del Estado, la relegación de la cuestión social y los escándalos de corrupción.
Como respuesta y advertencia a esa postura de la que formó parte Abdala, el bloque de diputados menemistas les dedicó una frase lapidaria: “van a comer anchoas en el desierto”.
En aquel momento, Alak, que iniciaba sus primeros pasos como intendente de La Plata (su primera jefatura comunal comenzó en diciembre de 1991), era un dirigente cercano a la Casa Rosada. De hecho, el 10 de octubre de 1994 inauguró, junto al presidente Menem, el monumento al inmigrante árabe "El Astrolabio" en Plaza Paso (13 y 44).
Por ese motivo, que un concejal, en la línea sucesoria del jefe comunal, haya elegido el nombre de Abdala, uno de los que partió el bloque peronista que respondía a Menem, no resulta para nada un detalle menor.
De todas formas, vale recordar que en su carta fundacional el frente político encabezado por Elías mostró su apoyo tanto al intendente Alak como al gobernador Axel Kicillof.
Se puede ir tranquilo
Como si estuviera a la espera del “gesto” de Elías, el intendente Alak tomó la decisión de pedir una licencia de 12 días para tomarse un descanso.
No obstante, cabe recordar que el intendente de La Plata se tomó 10 días de licencia desde el 16 y el 26 de julio de 2024 en el marco del receso invernal, previo pedido de autorización al Concejo Deliberante y su lugar fue ocupado interinamente por Elías. En ese entonces, fiel exponente de La Cámpora.
Tal como ocurrió en dicha ocasión, en enero de 2026 su lugar será ocupado interinamente por el concejal Elías. ¿Por qué?: el actual presidente del bloque oficialista encabezó la lista de concejales en la boleta de 2023 que consagró intendente a Alak y, por haber ocupado ese lugar, es el primero en la línea sucesoria del jefe comunal.
Ahora, tema que será tratado en la sesión de este jueves 18, Alak envió al Concejo una nota con el pedido de autorización, tal como indica el artículo 63 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, para una licencia por 12 días.
Efectivamente, solicitó autorización al Concejo para tomarse licencia del lunes 12 de enero al viernes 23
Ahora, alejado de La Cámpora, quien estará en el interinato es la misma persona, pero con un color político más cercano al intendente.



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