
Es en reconocimiento a su excepcional trayectoria y figura tanto por el aporte a la medicina a nivel mundial como por su nacimiento, formación y trayectoria vinculada estrechamente con la capital bonaerense.



El deporte enfrenta a dos equipos de cinco integrantes que manejan drones protegidos por estructuras esféricas.
El objetivo es atravesar un aro ubicado a tres metros de altura, mientras los rivales intentan impedirlo.
Los partidos se juegan en canchas cerradas y constan de tres rounds de tres minutos.
Además de su carácter competitivo, el Drone Soccer forma parte de programas educativos vinculados a ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (STEM).
La llegada de esta actividad coloca a Adrogué y Almirante Brown como pioneros en la Argentina en una disciplina que continúa creciendo a nivel internacional.









